Los CIE liberan a la mitad de sus internos al no poder deportarlos

El cierre de fronteras de muchos países de destino por el coronavirus destino bloquea las expulsiones

ABC, Laura L. Caro, 27-03-2020

Marruecos redobló su aislamiento e impermeabilizó sus fronteras y aeropuertos este viernes, de modo que no permite acceder al país ni a sus nacionales. Argelia se bloqueó por tierra y mar y suspendió todos los vuelos el día 16; Gambia, el 19, y Senegal cerró su espacio aéreo el 20. Guinea Conakri y Malí han establecido medidas de cuarentena para todo el que proceda de nuestro país. Son los principales países receptores de inmigrantes irregulares deportados por España, una herramienta legal que en la práctica es casi imposible aplicar por las restricciones que los estados han impuesto por la epidemia del coronavirus. Esto implica que los inmigrantes recluidos en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) a la espera de su expulsión difícilmente serán retornados. El periodo máximo de reclusión que permite la ley en estos centros de régimen cerrado son 60 días, al término de los cuales, si no ha habido deportación, la Policía Nacional los libera. Quedan menos de la mitad respecto al inicio de la crisis.

Los obstáculos van más allá de esas prohibiciones, como lo demuestra la cancelación ayer de un avión con destino Mauritania para trasladar a 15 internos del CIE de Aluche (Madrid). Y es que los policías de acompañamiento dijeron que no disponían de material adecuado para evitar contagios. Según fuentes del Ministerio del Interior, antes del estado de alarma el día 13, la ocupación en estas instalaciones era del 59%, es decir, 670 de las 1.135 plazas disponibles.

Dos centros vaciados
Los datos aportados por la Campaña Estatal para el Cierre de los CIE son que a fecha de este lunes quedaban 295, esto es, un 25,9%. De esto se deduce que en estos diez días han sido liberados más de la mitad de la población candidata a la deportación. La primera consecuencia visible fue el vaciado del centro de internamiento de Barcelona el pasado jueves. Antes se hizo lo propio con el de Tarifa, cuyos últimos ocupantes se trasladaron al centro de Algeciras.

Fuentes oficiales explicaron que se está analizando caso por caso, y que si se acerca el fin del plazo de 60 días, aunque no se haya cumplido, y la expulsión es imposible por el cierre del país receptor, se estarían «flexibilizando» determinadas puestas en libertad.

En los CIE no ha habido casos sospechosos ni confirmados de infección por coronavirus. Todos se han dotado de salas de aislamiento por si sucede, pero están sin estrenar. Aun así, no están faltando movilizaciones, sin duda también estimuladas por esta expectativa de salir antes de tiempo. Con una bajísima ocupación está ya el de Algeciras: solo cinco internos cuando la capacidad es de 96 plazas; Tenerife, 25 de 268 plazas y algo más en Las Palmas, con 69 de 168. El de Aluche fue escenario la semana pasada de un motín cuando un grupo de subsaharianos se encaramó a la azotea para exigir que la libertad. En ese centro, que puede dar cabida a 214 inmigrantes, hay 75 personas. Un tercio esta ocupado registra Valencia, 33 de 92 plazas, donde al inicio de la crisis hubo una huelga de hambre, al igual que en Murcia, donde se localiza el CIE más ocupado: 88 de sus 99 plazas.

El de Barcelona fue, después del de Tarifa, el segundo en vaciarse. Los últimos cinco internos salieron el jueves: tres que permanecían encerrados por su situación irregular y otros dos a los que se le había conmutado una pena de cárcel por la expulsión del país. Previa petición al juzgado de guardia, la Policía los liberó ante los problemas para su deportación. La operación de vaciado había empezado día antes: apenas quedaba una treintena de los internos, mucho menos de lo habitual.

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