Barcelona copiará el plan de plaza Catalunya para erradicar el 'top manta' en el litoral

Comenzará en el Portal de la Pau, por la tensión con el comercio legal, y posteriormente avanzará por Joan de Borbó

El Periodico, Patricia Castán, 14-04-2019

El "éxito" del operativo policial conjunto contra el ‘top manta’ desplegado en el intercambiador ferroviario de la plaza de Catalunya desde febrero ha motivado al gobierno municipal a afrontar un nuevo paso en la otra zona con más actividad mantera de la ciudad, el litoral. El ayuntamiento está dispuesto a liderarlo  – con la misma estrategia – de forma inminente en el frente marítimo, empezando por el Portal de la Pau. La táctica de “saturación”, que en lugar de desalojar la actividad evita que se llegue a instalar mediante presencia policial, se repetirá tramo a tramo hasta el paseo de Joan de Borbó, según avanza a EL PERIÓDICO.  

La guerra al ‘top manta’ ha conocido en la última década distintas estrategias ofensivas: desde persecuciones policiales por el paseo de Gràcia que acababan en desbandadas y despliegues de pañuelos a dos manzanas – al estilo del juego del gato y el ratón – , hasta su enquistamiento en distintos puntos turísticos de la ciudad combatido con más o menos redadas según el gobierno municipal de turno. Su evolución en los últimos tiempos hacia la hiperconcentración en unos pocos puntos calientes – donde casi haría falta un ejército para forzar el desalojo – , sumado a escasos recursos policiales, al monumental enfado del comercio barcelonés y a un enfoque por parte del gobierno de Colau de carácter social y centrado en la inserción laboral de los manteros, ha agravado los problemas de convivencia con esta actividad. Y con ellos, por fin, la determinación del ayuntamiento para tratar de acabar con esta venta ambulante ilegal, desde distintos flancos, teniendo en cuenta que es un fenómeno “estructural” y que casualmente algunos sus epicentros en la capital catalana son espacios de titularidad de otros organismos o administraciones. 

El comisionado de Seguridad del consistorio, Amadeu Recasens, asegura que a nivel policial y pese a los “recursos limitados”, las distintas instituciones están colaborando para afrontar el problema tanto en la vía pública como en los operativos de vigilancia aduanera, de Guardia Civil o con el Cuerpo Nacional de Policía en materia de extranjería. Tiene claro que sin interactuar será imposible plantar cara a la actividad. “Si todo el mundo pone recursos se puede hacer”, insiste, asumiendo que si es preciso el ayuntamiento liderará la iniciativa. De momento, han pactado esa suma de fuerzas con la policía portuaria (ya que el Port es titular de la franja marítima) y trabajan la participación de los Mossos, relata, dando por hecho su implicación, orquestada o desde "una orden de servicio". En este sentido, consideran que el compromiso por parte del puerto con más dotación económica para cubrir horas extras para estos servicios ha sido esencial.

En los últimos días asegura que se han producido 10 intervenciones en la zona centro (incluye el litoral) con un total de 15.000 piezas decomisadas. A su juicio, estas incautaciones son más efectivas a efectos disuasorios que multar a vendedores o clientes (normalmente turistas) con sanciones que no se suelen cobrar.

En cuestión de días o muy pocas semanas se iniciará la supuesta reconquista del espacio público del frente marítimo, que comenzará por el Portal de la Pau por un doble motivo: su mayor afectación a la movilidad peatonal y los perjuicios ecónomicos que desde hace tiempo denuncia el mercado de ‘brocanters’ situado junto a Colón. Recasens asume que es imposible abordar de vez toda la zona porque los manteros se cuentan allí por cientos, por lo que se trabajará por tramos. 

A cualquiera le surgirá la duda si en cuanto se desvista de agentes una zona, las mantas volverán a ganar terreno. Pero el comisionado asegura que no están dispuestos a que ello suceda porque mantendrán operativos preventivos hasta que “sea necesario”. Y destaca que en el intercambiador de Renfe, el gran operativo conjunto sirvió también para “empoderar” al personal de seguridad de Renfe y TMB, de modo que aunque la presencia de policía pública se haya ido reduciendo, aquellos ejercen su autoridad al respecto. Espera que lo mismo suceda con la policía portuaria.  

Pero el abordaje policial no es más que uno de los frentes. El comisionado de Economía Social, Desarrollo Local y Consumo, Álvaro Porro, destaca que el operativo que ultiman tiene una “mirada global”, en tanto en que han trabajado en los meses previos tanto con la oficina del Síndic de Greuges como con la Conselleria de Interior y la subdelegación del Gobierno en Catalunya, entre otras instituciones. Pero sobre todo, busca aliviar la presión de esta actividad no regulada desde cuatro bloques.

Primero desde la gestión del espacio público (con presencia policial y también no policial, como los servicios de educadores a pie de calle): también combatiendo la actividad en redes de distribución y venta al por mayor – competencia de Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional porque hay que intervenir en las naves donde se concentra la mercancía que alimenta el mercado – , aunque defiende que no hay mafias de por medio. en tercer lugar, ofreciendo alternativas socio laborales, a las que ahora se suma el Govern. El consistorio afirma que ha logrado regularizar a más de 120 inmigrantes con planes ocupacionales (entrañan un contrato laboral de un año que, según Porro, en el 2017 logró que después un 73% de participantes siguieran en el mercado de trabajo) y cooperativas. 

La siguiente fase en este ámbito es trabajar con los manteros que sí tienen papeles, incentivando que busquen otra vía de supervivencia con cursos formativos y participación de Barcelona Activa. Por último, se sigue trabajando con el Gobierno para regularizar más ágilmente la situación de algunos inmigrantes con cuyos países de origen hay muchas trabas burocráticas. 

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