Un segundo Nuremberg en Alemania

Una campaña judicial sienta en el banquillo a decenas de trabajadores de campos nazis

El Mundo, ROSALÍA SÁNCHEZ BERLÍN ESPECIAL PARA EL MUNDO, 20-05-2013

Antes de que termine el año, estarán en marcha en Alemania unos 50 juicios contra personal de campos de concentración nazis, según confirma la Oficina Central para la Investigación de Crímenes Nacionalsocialistas (OCICN) con sede en Ludwigsburg, cerca de Stuttgart. Todos ellos serán acusados de asesinatos, en lo que supone una campaña judicial como no se veía en este país desde Nuremberg y los tiempos de la desnazificación y que resulta posible gracias al caso Demjanjuk.

La sentencia de mayo de 2011 contra el celador de campo de concentración John Demjanjuk sentó en Alemania nueva jurisprudencia, ya que fue condenado por participar en el asesinato de 27.900 judíos sin testigos que declarasen haberle visto matar con sus propias manos y sin material probatorio más allá del circunstancial. En definitiva, la sentencia consideró suficiente su participación activa en el engranaje humano que hizo posible la masacre para considerarle responsable, e hizo revivir la actividad de cazadores de nazis y asociaciones de víctimas, que habían agotado ya las herramientas judiciales a su disposición.

El rompehielos de este segundo Nuremberg ha sido la detención de Hans Lipschis, de 93 años, panadero de profesión y suboficial de la Tercera División Blindada de las SS destinado en Auschwitz entre 1941 y 1944, donde siempre ha mantenido que trabajó como cocinero. Fue deportado a Alemania desde Estados Unidos en 1983, pero no se contaba con recursos judiciales para procesarle, por lo que desde entonces vivía tranquilamente en Aalen, sur de Alemania, hasta que la Fiscalía de Stuttgart ha reabierto ahora la investigación. Preguntado en un primer interrogatorio si realmente estuvo entre pucheros sin ver nada de lo que ocurría, respondió: «Ver no, pero oír sí».

Después de Lipschis, la Justicia alemana ha abierto sumario contra cuatro ex guardias del campo de exterminio de Auschwitz, en el que toma parte muy activa la Fiscalía de Baja Sajonia. En este estado hay una investigación en curso contra dos ex miembros de la división Hermann Göring del ejército alemán que viven en la región. Ambos son presuntos participantes de las masacres que la unidad perpetró en 1944 contra civiles italianos.

El centro Simon Wiesenthal, por su parte, ha aportado docenas de carpetas de documentación con casos que hasta ahora no era posible llevar a los tribunales. «Estamos verificando si estas personas figuraban en algunas causas penales y comprobando si siguen actualizados los datos que tenemos sobre su lugar de residencia, incluso si todavía están vivos», detalla el abogado Kurt Shrimm, que dirige la agencia alemana para investigación de los crímenes nazis. Hasta el mes de abril han logrado identificar a 50 guardias de Auschwitz, que residen en Alemania con biografías retocadas.

La labor de estos investigadores no se parece en mucho a los de las películas. Su trabajo es fundamentalmente contable. Según precisa Shrimm, la tarea principal de la agencia ahora es verificar qué puestos tenían exactamente dentro del campo de concentración cada uno de los guardias y durante cuánto tiempo para, posteriormente, calcular cuántas personas murieron allí durante este período e imputarles el correspondiente número de asesinatos. Lipschis, por ejemplo, será formalmente acusado de 9.515 asesinatos.

«El arresto de Lipschis es un primer paso en lo que esperamos sea una gran cantidad de medidas legales exitosas adoptadas por las autoridades judiciales alemanas contra el personal del campo de exterminio y todos aquellos que sirvieron en los Einsatzgruppen (unidades móviles de matanza)», afirma Efraim Zuroff, responsable de la oficina israelí del centro Simon Wiesenthal. Demjanjuk murió en prisión el 17 de marzo de 2012, como era previsible y al igual que se espera en el resto de los casos, sin terminar de cumplir su pena.

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