La lucha entre musulmanes y cristianos provoca en tres jornadas cerca de 150 muertos en Nigeria
El Gobierno manda al Ejército y las autoridades locales decretan el toque de queda en la ciudad de Jos
Diario de noticias de Gipuzkoa, 20-01-2010lagos. Las autoridades del estado de Plateau, en el centro de Nigeria, han decretado un toque de queda de 24 horas en la ciudad de Jos, donde al menos 150 personas han muerto en los disturbios religiosos entre cristianos y musulmanes que comenzaron el pasado domingo. El responsable de información del Gobierno de Plateau, Gregory Yenlong, dijo que las autoridades han decidido ampliar el toque de queda de 12 a 24 horas al día después de que se reanudaran ayer los disturbios que han dejado también docenas de heridos y más de 1.500 desplazados.
Ante esta situación el vicepresidente nigeriano, Goodluck Jonathan, ordenó ayer el envío de soldados a Jos. “Por el momento, los militares se han traslado, en concertación con la Policía, para normalizar la situación”, explicó el consejero de seguridad nacional, Saraki Murtar, quien junto a sus asesores ha recibido también orden de viajar a la ciudad.
La violencia entre las comunidades cristiana y musulmana comenzó el pasado domingo en el barrio de Nasarawa Gwon y se extendió rápidamente a otras zonas de Jos, donde se produjeron incendios y asaltos a locales comerciales.
Según se informó ayer, la principal mezquita de Jos, la capital del Estado de Plateau, había recibido los cadáveres de 149 personas que habían perdido la vida desde el pasado domingo a causa de los enfrentamientos entre bandas armadas de ambas creencias.
Estos hechos se producen pocas semanas después de los violentos enfrentamientos religiosos en la ciudad norteña de Bauchi, donde 39 personas murieron y docenas resultaron heridas en diciembre pasado en disturbios religiosos.
Previamente, en Jos, situada en la región del norte del estado de Plateau, donde la mayoría de la población es musulmana aunque hay una importante comunidad cristiana, han tenido lugar graves disturbios por motivos religiosos en los años 2001, 2004 y 2008.
En noviembre de 2008, varios cientos de personas resultaron muertas y miles se vieron desplazadas de sus casas en un brote de violencia que se inició debido al retraso en la publicación de los resultados de las elecciones locales.
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