La Armada se suma a la búsqueda de los inmigrantes desaparecidos en Ceuta

La Verdad, CECILIA CUERDO, 21-09-2009

Los equipos de rescate no consiguieron ayer encontrar a alguno de los veinte inmigrantes subsaharianos desaparecidos tras el naufragio de una patera frente al islote de Perejil. Hasta el momento han sido rescatados los cuerpos sin vida de ocho personas, siete de ellas mujeres y algunas embarazadas, y otros once supervivientes, todos ellos adultos y de origen subsahariano que han sido entregados a las autoridades marroquíes al haberse producido el siniestro en sus aguas territoriales.

Durante la jornada del domingo se sumó a los efectivos de Salvamento Marítimo, Guardia Civil y Cruz Roja el atrullero P – 114 de la Armada. Asismismo, fue ampliada la zona de rastreo a la costa de Ceuta próxima a la frontera con Marruecos y a las playas cercanas, por si las corrientes del Estrecho pudieran haber arrastrado a los náufragos.

No obstante, tanto el personal de Cruz Roja como de Salvamento Marítimo consultado cree que será bastante improbable localizar con vida a alguno de los desaparecidos, ya que a las difíciles condiciones del agua en la se une que gran parte de los subsaharianos que arriesgan su vida para cruzar el Estrecho apenas saben nadar y no llevaban elementos a los que poder asirse para permanecer flotando.

El naufragio se produjo a primera hora de la mañana del sábado cuando la embarcación, que había partido esa misma noche de Tánger con destino a las costas de Cádiz, se hundió por causas que aún se desconocen. Algunos supervivientes apuntaron que la lancha neumática, de siete metros de eslora, fue golpeada por un barco mercante. Fueron los propios pasajeros de la trágica expedición, unas 40 personas según confirmaron desde la Delegación del Gobierno en Ceuta, quienes alertaron desde sus propios teléfonos móviles a la Cruz Roja de Algeciras de que se encontraban en dificultades frente a un punto de lo que pensaban que era la costa española, y solo dieron como referencia la presencia de un faro y una zona rocosa, lo que retrasó su localización.

Los testimonios de los supervivientes apuntan a que entre los desaparecidos habría al menos tres menores de corta edad. Asimismo, aún no ha sido posible determinar si con la expedición viajaba algún patrón integrante de las mafias que trafican con personas en el Estrecho o eran los propios inmigrantes quienes se encargan de pilotar la embarcación.

Tanto los cadáveres como los supervivientes permanecen bajo custodia de la Brigada Marítima marroquí en Tánger, que pondrá el caso en manos de la Fiscalía General del reino alauita. Las asociaciones de ayuda a los inmigrantes que trabajan en Marruecos alertan de que, como ha ocurrido en otras ocasiones, los supervivientes sean llevados hasta la frontera con Argelia y abandonados a su suerte.

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