Los árbitros podrán parar los partidos por incidentes racistas

La Razón, 03-07-2009

El Comité Ejecutivo de la UEFA ha decidido que los árbitros podrán parar un partido de fútbol en caso de que en él se produzcan incidentes racistas, situación que puede acarrear otras consecuencias como multas o cierre del estadio.
    El Comité, que se reunió ayer y hoy en Vilna, ha aprobado un protocolo de tres pasos en caso de actuaciones racistas entre el público, que entrará en vigencia inmediatamente, informa la UEFA.
    En primer lugar, si el colegiado detecta comportamientos de este tipo o es informado de ellos por su asistente, deberá, de acuerdo con el artículo 5 del reglamento del fútbol, detener el partido y solicitar por megafonía al público que deponga esta actitud.
    Si los incidentes no se detienen después de esto, como segundo paso el árbitro suspenderá el encuentro por un período de tiempo definido por la UEFA como “razonable”, que oscilará entre los cinco y los diez minutos, además de solicitar a los equipos que regresen al vestuario. El público volverá a ser informado por megafonía.
    En caso de que persistan los comportamientos racistas, el árbitro suspenderá el partido como tercera y última medida, un paso que sólo debe darse tras los citados anteriormente y después de valorar el impacto que la marcha del colegiado pueda tener en la seguridad de los jugadores y del público.
    Las consecuencias de alcanzar ese tercer paso del protocolo, que podrán consistir en penalizaciones, suspensiones de estadio o multas, deberán ser abordadas por los órganos disciplinarios de la UEFA.

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