Otro mundo sigue siendo posible

Diario Vasco, IÑIGO ODRIOZOLA / GEMA HIERRO PLATAFORMA POBREZA CERO DE DONOSTIA , 16-10-2020

Son muchos los desafíos que tenemos como sociedad, y más en el contexto de la actual emergencia sanitaria. Sin embargo, la pobreza sigue siendo, desgraciadamente, la más dolorosa, injustificable y «tolerada» pandemia global que requiere de nuestra acción social y política más urgente. Precisamente con la determinación de pasar a la acción, hace 15 años diversos colectivos sociales, preocupados por la pobreza y las desigualdades decidimos conformar la Plataforma Pobreza Cero de Donostia; una campaña internacional surgida al calor de los Objetivos de Desarrollo del Milenio aprobados por Naciones Unidas en el año 2000.

Durante este recorrido, además de mostrar distintas expresiones de pobreza y exclusión en nuestro entorno y en otros lugares del planeta, hemos priorizado la identificación y denuncia de sus causas. Hemos comprendido que la lucha contra la pobreza, va más allá de aplicar la lógica del asistencialismo y la acción humanitaria, requiere de una voluntad política y ciudadana de cambio social, sustentada firmemente en los valores de equidad, justicia y derechos humanos.

Dado el carácter multidimensional de la pobreza, durante estos años hemos puesto el foco en aquellos temas que consideramos vitales en la lucha contra su erradicación. Revertir las desigualdades que sufren las mujeres debido a un sistema que las discrimina en todos los ámbitos y rincones del planeta. Reclamar la globalización de todos los derechos, como la educación y la salud. Denunciar las políticas antimigratorias que criminalizan a quienes huyen en busca de seguridad y una vida más digna. Visibilizar la importancia del cuidado de la naturaleza para erradicar la pobreza, frenando el cambio climático y transformando los modelos de producción y consumo basados en la expoliación de los recursos naturales y explotación de las personas. Pero además de la protesta, desde la Plataforma hemos realizado el esfuerzo de la propuesta, socializando diversas alternativas e iniciativas reales de cambio (comercio justo, consumo responsable y de cercanía, finanzas éticas…) basadas en la cooperación, la búsqueda del bien común y la construcción desde lo local de otro modelo de desarrollo humano y sostenible más justo y solidario.

Son necesarias respuestas valientes y urgentes para paliar la situación de emergencia actual

Mañana, 15 años después, una vez más conmemoramos el 17 de octubre, Día Internacional contra la Pobreza y la Exclusión; y lo hacemos en medio de una pandemia que ha puesto en jaque al mundo. Una emergencia que, por otra parte, no puede borrar lo que hasta ayer ocurría injustamente en el mundo. A la conculcación grave y reiterada de derechos humanos en muchas sociedades, se suma una crisis sanitaria que si cabe agravará dicha situación generando más desigualdad y precariedad, especialmente en las personas y pueblos más vulnerables. Sin embargo, la propagación de la Covid-19 es también una oportunidad para seguir recordando que ante los problemas globales, debemos consensuar soluciones y políticas globales, desde la transformación personal y colectiva, y sin dejar a nadie atrás.

Por ello, con el lema ‘Otro mundo sigue siendo necesario y posible’, erradiquemos las desigualdades, reivindicamos que la pobreza no es inevitable; que es cuestión de voluntad política; que es posible y urgente dar la vuelta al actual orden económico e institucional global neoliberal, responsable de su creación y perpetuación. Asimismo, consideramos que la ciudadanía puede contribuir a acabar con la pobreza y las desigualdades a través de la denuncia, la movilización, la participación social o a través de su día a día. Por su parte, las instituciones deben dar respuestas valientes y urgentes para paliar la situación de emergencia actual y sus múltiples crisis derivadas.

Conjuntamente, ahora más que nunca, urge avanzar hacia nuevos modelos de vida que pongan la vida en el centro, el respeto al medio ambiente, la equidad de género y en definitiva una vida digna para todas las personas.

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