FIRST DATES

La conmovedora historia en ‘First Dates’ de un inmigrante: “llegué en patera hace 11 años”

Basilio reconoce a su cita en ‘First Dates’ que no se avergüenza de cómo arribó a España

La Vanguardia, Redacción, 10-11-2017

Últimamente, First Dates nos había acostumbrado a historias de lo más surrealistas, rocambolescas, indignantes e, incluso, cómicas. Desde la peor cita hasta la excusa más insólita, pasando por ataques de celos varios. Sin embargo, hacía tiempo que el restaurante del amor no nos ponía delante del televisor una de las historias más reales y sobrecogedoras que podemos imaginar.

No hay día en el que los informativos no recojan noticias de inmigrantes que llegan en patera hasta nuestras costas. Pero, nunca antes en un dating show habíamos podido conocer de primera mano cómo es la vida de uno de ellos en España. Ésta es la historia de Basilio, un joven que vive en Granada y que ha emocionado a los espectadores.

Basilio sorprende a su cita contando que cómo llegó en patera a España

Visibilidad. Ésa es una de las palabras más empleadas en First Dates para hablar de aspectos distintos de ver la vida, en este caso, en cuanto a opciones sexuales se refiere. El programa se ha convertido en el lugar idóneo para todo el mundo. Sin embargo, hay realidades que no solo se encuadran en el terreno sexual. La inmigración es otro de ellos y la vida de Basilio es un ejemplo claro de superación.

El joven que ahora tiene 29 años acudió al restaurante de Carlos Sobera para encontrar el amor. Allí estaba Dagmara, su cita, que escuchó estupefacta el duro pasado de su acompañante.

“Me quedé cinco días en el mar parado”
Basilio no dudó en explicar cuál era su vida y de dónde procedía: “Vivo en Granada, pero vine en patera hace once años”. Dagmara no podía creer lo que acababa de escuchar y según explicó ella misma, estaba en “shock”: “Me da una pena la gente que tiene que hacer eso para tener una oportunidad”.

“Es muy duro”, continuaba Basilio, “si me dicen que tengo que volver en patera pagándome 15 millones de euros a la hora no voy. Es demasiado duro. La gente llorando…Me quedé cinco días en el mar parado”. Porque “Hemos venido aquí para realizar nuestros sueños, para poder mejorar la vida de nuestra familia”. Y ya en el confesionario dejó claro que: “No tengo vergüenza de contar cómo llegue a España, si hubiese llegado en avión lo diría pero he llegado en patera y no me importa, esta es mi vida”.

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