INMIGRACIÓN Ocurrió a las 7 y media de la mañana

Dos agentes heridos tras la entrada de un coche kamikaze con nueve inmigrantes en Melilla

Es el tercera entrada durante este año empleando este método Han sido trasladados a la Jefatura Superior de Policía para aplicarles la Ley de Extranjería

El Mundo, PAQUI SÁNCHEZ, 19-06-2017

Un coche kamikaze con nueve inmigrantes de origen subsahariano a bordo ha logrado entrar a Melilla este viernes por el paso fronterizo de Farhana, el segundo en importancia que conecta la ciudad autónoma con su entorno marroquí. Un policía nacional y un guardia civil han resultado heridos cuando trataban de frenarlo cerrando las puertas de la frontera. Ambos han salido contusionados de esta nueva entrada en coche kamikaze, la tercera en 2017, después de dos años sin que se produjeran intentos de este peligroso método de la inmigración irregular que se ha reactivado en Melilla.

Los hechos se han producido a primera hora del día. Según las cámaras de seguridad que han grabado la escena, ocurrió a las 7.26 horas de la mañana. Hacía menos de media hora que la frontera de Farhana había abierto sus puertas y estaba relativamente tranquila, al ser viernes y no haber tránsito comercial. La calma se rompió en los 15 segundos que transcurrieron desde que el policía encargado del filtro documental detectó las intenciones de un Mercedes gris que se aproximaba a toda velocidad hasta que éste consiguió su propósito: saltarse los controles de seguridad para introducir en Melilla a los nueve inmigrantes que llevaba a bordo, cuatro de ellos metidos en un doble fondo.
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En la grabación se puede ver cómo el policía reacciona rápidamente dirigiéndose a una de las dos hojas de la puerta gigante de la frontera para cerrarla. La otra, aunque no se aprecia en el vídeo, también es cerrada simultáneamente por un guardia civil. Pero el gran obstáculo metálico no detiene al coche, que choca frontalmente con las puertas y se adentra en Melilla mientras los pocos usuarios de la frontera que había a esa hora se echan a un lado para no ser arrollados como le ha ocurrido al policía nacional, que ha terminado por los suelos, arrastrado por la inercia de la puerta abriéndose violentamente.

Según la Delegación del Gobierno, el coche kamikaze irrumpió en la ciudad “a toda velocidad, con absoluta temeridad y sin reparar en el daño que pudiera causar a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad e incluso a la sociedad en general”, porque puso “en serio peligro” tanto a los funcionarios que estaban prestando servicio en la frontera, como a los ciudadanos que se encontraban en el lugar o en las zonas adyacentes.

El coche, tras entrar en Melilla, siguió corriendo por el entorno urbano y se detuvo en la carretera de Farhana, donde el conductor se apeó y se dio a la fuga aprovechando el cauce del río de Oro para camuflarse. El lugar, probablemente, no fue escogido al azar, puesto que el entorno escolar próximo hizo que la Guardia Civil aminorara la persecución “para evitar males mayores”.

Cinco de los inmigrantes que iban en el coche también salieron corriendo, aunque posteriormente fueron alcanzados por la Guardia Civil, que rescató al mismo tiempo a los cuatro que iban en el maletero, escondidos en un doble fondo. En total, se trata de nueve subsaharianos adultos, entre ellos una mujer, que fueron trasladados a la Jefatura Superior de Policía para hacerles la reseña y aplicarles la Ley de Extranjería, como ocurre con el resto de inmigrantes que acceden de manera irregular al territorio nacional.

El vehículo en el que viajaban fue trasladado a la Comandancia de la Guardia Civil para intentar ahondar en la investigación que ya está en marcha “sobre la trama mafiosa que promueve esta abominable y violenta fórmula de tráfico ilegal de inmigrantes”, indica la Delegación del Gobierno en Melilla. Su responsable, Abdelmalik El Barkani, cree que lo que ha sucedido hoy “demuestra una vez más que la presión migratoria sobre Melilla no cesa y que las medidas de control fronterizo deben seguir perfeccionándose para evitar entradas ilegales, violentas y temerarias que ponen en grave riesgo a los funcionarios policiales, a los propios inmigrantes irregulares y a la ciudadanía en general”.
“Arrojo y valentía”

El Barkani también ha destacado “el arrojo y la valentía” de los dos agentes heridos porque “expusieron abiertamente su vida para evitar la violenta intrusión ilegal”. Además, ha insistido en “el importante servicio que prestan los funcionarios policiales destinados en las fronteras de Melilla”. Cree que el trabajo que desempeñan “merece el reconocimiento no sólo de las autoridades e instituciones públicas de la ciudad, sino del conjunto de la sociedad melillense”.

El delegado del Gobierno ha podido hablar personalmente con los dos agentes para transmitirles su apoyo y solidaridad y reconocerles su “valerosa actuación”. También lo ha hecho vía telefónica el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que se ha interesado por el estado de salud de ambos. El policía nacional fue trasladado al servicio de Urgencias del Hospital Comarcal y ya ha recibido el alta tras ser atendido por sus contusiones en la tibia, el peroné y la rodilla izquierda. El guardia civil sufrió una contusión en un brazo que en principio no parece grave.

También ha habido daños materiales por la entrada del coche kamikaze, no sólo en las puertas de la frontera, donde el tránsito de vehículos se ha visto afectado durante la reparación, sino también en un vehículo de la Guardia Civil, dos de cuyas puertas han quedado destrozadas.
La tercera entrada del año

La entrada de hoy es muy similar a las otras dos que se han registrado este año. Al menos, tienen muchos elementos en común. Las tres coinciden en el lugar, el paso fronterizo de Farhana, y en el modus operandi de los tres conductores, ninguno de los cuales ha sido detenido por ahora. Además, todas ellas ocurrieron en momentos de poco tránsito, en días en que no hay el intenso tránsito comercial que colapsa esta frontera de lunes a jueves, y en horarios de escaso tránsito, como es el caso de hoy, que ha ocurrido muy temprano y recién abierto el paso fronterizo.

Entre los tres coches kamikaze han logrado introducir a 25 inmigrantes subsaharianos en Melilla en menos de tres meses. Las primeras entradas por este peligroso método se produjeron en febrero de 2013 y terminaron en los tribunales porque varias ONG y partidos políticos denunciaron la devolución a Marruecos de los 21 inmigrantes que lograron entrar mediante la aplicación del Acuerdo de Readmisión hispano-marroquí. Casi tres años después, en enero del año pasado, la Justicia archivó definitivamente el asunto.

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