El Ayuntamiento de Vitoria financia un libro que anima a las jóvenes a llevar hiyab y burkini «por rebeldía»

CEAR-Euskadi denuncia una «intromisión de los gobiernos» en la vestimenta de las mujeres

ABC, , 21-04-2017

El Ayuntamiento de Vitoria, regido en coalición por el PNV y el PSE, ha financiado un libro digital de la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR) en el País Vasco en el que se defiende el uso del velo islámico y el burkini como un acto de «rebeldía». La institución considera que este tipo de telas ya no representan un símbolo machista, sino una vía para que las mujeres puedan «gritar al mundo» que no necesitan que nadie las «emancipe». En este sentido, comparan el llamado «hiyab» con las prendas características de otras «tribus urbanas», como los raperos o los antimilitaristas, que son «diferentes a la norma imperante».

En «VestiMentes», que se puede adquirir de forma gratuita a través de la página web de CEAR-Euskadi, la institución denuncia la «intromisión de los gobiernos» en la vestimenta de las mujeres, que ha sido «siempre objeto de debate público». En este sentido, explica que, por ejemplo, hasta los años 70 el Ejecutivo español prohibió el uso del biquini, o incluso Juana de Arco, en el siglo XV, «fue juzgada, además de por hereje, por vestir como un hombre».

En este «reguero» de legislaciones sobre el cuerpo de la mujer y sus vestimentas, aseguran, «ahora le ha tocado el turno al burkini», que es usado por muchas «para protegerse de los rayos del sol en la playa». CEAR y la administración vitoriana consideran que portar este tipo de ropa «ya no simboliza pertenecer a una minoría social por “pobrecitas mujeres, que son sumisas a los dictados del machismo islámico”. En esta línea, consideran que cada vez más mujeres visten de esta forma para reivindicar su identidad cultural: «Lo llevan por rebeldía, para hacerse oír, para gritar al mundo que no necesitan que nadie les emancipe, porque ya lo saben hacer ellas solas», alegan.

Por ello, ponen de relieve que el sector de la moda haya empezado a «apropiarse» del velo islámico. A su parecer, la industria «ha comenzado a transformarlo en un accesorio estético hermoso, ahora exclusivo para las mujeres musulmanas», y esperan que pronto se expanda a otros segmentos de la población: «¿Veremos a las mujeres y hombres, independientemente de su ideología, origen o credo religioso, llevar puesto un yihab?», se preguntan.

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